Cualquiera puede hacerlo, pero hay que lavar y condimentarla bien para evitar el contagio de enfermedades. Yo sólo me como las partes con músculos, especialmente las pantorrillas y los muslos. Con la lengua hago un guisado muy rico y los ojos los uso para hacer sopa.
El truco de moda es la alergía. La alergía es caer enfermo ante cualquier cosa que no se desea hacer. He conocido mujeres alérgicas al agua de lavar platos.
Lo peor fue limpiar las arañas de cristal. La semana pasada, la señorita Caroline le hizo limpiar cada maldita lágrima. Disculpe mi lenguaje, doctor. Pero esas arañas habría que echarlas abajo.
Pensar en Riobamba es limpiar la frente de toda escoria para imantarla con presagio lustral de ideales grandes. La amo con los cánones del alma, estoy cautivo en su piedra, su brisa, su paisaje...