Libertad es poder decir sí o no; lo hago o no lo hago, digan lo que digan mis jefes o los demás; esto me conviene y lo quiero, aquello no me conviene y por tanto no lo quiero. Libertad es decidir, pero también, no lo olvides, darte cuenta de que estás decidiendo. Lo más opuesto a dejarse llevar, como podrás comprender.
Las soluciones siempre se encuentran en un nivel completamente opuesto al de los problemas.
La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.
El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior.