Nuestras dotes singularmente humanas nos elevan por encima del mundo animal. La medida en que ejercitamos y desarrollamos esas dotes nos da poder para desplegar nuestro potencial humano. Entre el estímulo y la respuesta está nuestra mayor fuerza: la libertad interior de elegir.
La falla de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes
La filosofía de estar aquí ahora y dejar de lado toda atadura es una experiencia. cuando lo haces, descubres que realmente estás perfectamente bien, de hecho te sientes maravillosamente. Déjate ser, deja que el mundo sea, y abandona la lucha por tratar de cambiar las cosas.
cuando se hacen las dos de la mañana, cuando se hacen las cuatro del amor, sus pupilas hamacan porcelana en ojeras de rímel y carbón.