Yo quiero corazón, no quiero echar de menos los mares de ilusión, no quiero amarrarme a un puerto, donde ya no estallan huracanes de pasión (Lo diré bajito)
Ese último momento no cuando no queda tiempo para decir siquiera: te voy a echar de menos
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
¿Por cuánto tiempo deberemos extrañar a aquellos que ya se han ido? El dolor de hoy es nuestro propio mañana.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió.