Odiar es un despilfarro de corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
Odiar es un despilfarro del corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
No existía más que la dignidad ultrajada, la libertad perdida, la dilapidación entronizada, la esclavitud constituida.
Virtud y sabor son casi lo mismo, porque la virtud es poco más que un gusto activo y el más delicado afecto de cada uno se combina en el amor verdadero. ¿Cómo es posible entonces que busquemos amor en las grandes ciudades, donde el egoísmo, la disipación y la insinceridad ocupan el lugar de la ternura, la sencillez y la verdad?
¿No es verdad que es mas honroso predicar la rigidez de Esparta que la libre disipación de Babilonia?
La estructura de los animales, aun habiendo sido destinada a tantos otros fines, es una máquina más perfecta que la mejor máquina de vapor artificial - es decir, es capaz de trabajar más con el mismo gasto de combustible
Para evitar el daño irreparable, el presupuesto debe balancearse lo antes posible y no sólo en cuestiones superficiales. El equilibrio debe conseguirse mediante el recorte del gasto imprudente y no mediante la subida de la carga impositiva que ya se encuentra socavando los incentivos y la producción.
Vida perdida por la mujer y la bebida
Presta solamente aquello cuya pérdida puedas soportar.