Deja llenarme de tu desnudez para vestirme por dentro.
La desnudez de la mujer es la obra de Dios.
Saltamontes, sé tú mismo. Y nunca temas quedarte desnudo antes los ojos del resto.
La música se va... Tan sólo queda un perfume fugaz a carne y seda... ¿Quién tus encantos desnudó a la brisa?