La prudencia que sabe retractarse es una de las formas del arte de gobernar
No soporto otro absoluto salvo mi accidente. Dado que soy, la ilusión de mi existencia me parece mi sentido supremo. No voy a enmendar nada de este acontecimiento.
Es menester un gran idealismo para arrepentirse de verdad, singularmente para arrepentirse pronto
¿Para qué serviría arrepentirse de una acción, de la naturaleza que ésta fuere, si nos ha producido una satisfacción y que no tiene ninguna consecuencia desagradable?
La felicidad no existe, es cierto; pero hay tantos sustitutivos, que no vale la pena romperse la cabeza buscando la felicidad
Amor Eterno Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor