Si queréis conocer la ingratitud del hombre, oídlo hablar de la mujer
¿Saben qué es más duro que los reveses de la fortuna? La cruenta ingratitud del hombre
Estos cuatro elementos son los gérmenes naturales de la religión: la creencia de que los espíritus existen, el desconocimiento de causas secundarias, la veneración a todo aquello que produce miedo y la predicción de lo que sucederá en el futuro a partir de situaciones accidentales.
El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación