Morir desilusionado es la mayor de las aflicciones
Adoro cuando los otros piensan mal de mi, pues no corro el riesgo de quedarme desilusionado si cambian idea
Quien no alberga grandes esperanzas no puede resultar decepcionado
Me ha decepcionado la impotencia de no poder defender la vida de mi hijo que me fue arrebato, día tras día, durante 24 años.