Últimas palabras del doctor Juvenal Urbino, quien deja a la muerte aguardando, hasta ver al motivo de su último aliento y le dice:...Sólo Dios sabe cuánto te quise.
El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra sobre el último muerto. En ese instante, mismo supo que era inmortal; porque la muerte sólo existe en la mirada del otro
Ser humano exige ver lo perecedero y el mismo perecimiento como elementos de nuestra propia condición.
Ser humano exige ver lo perecedero y el mismo perecimiento como elementos de nuestra propia condición.