Yo apuesto por la mili obligatoria. No soy partidario de romper el cordón del compromiso ciudadano con las FF.AA.
Me apetecería mucho ver el palacio subterráneo, lleno de objetos interesantes para gente de nuestra condición; nada me complace más que las cavernas; tengo un gusto decidido por los cadáveres y las momias, y apuesto a que encontrarás la quintaesencia de este género.