La gente que construyó Silicon Valley eran ingenieros. Aprendieron sobre negocios, aprendieron un montón de cosas diferentes, pero tenían una creencia real de que los seres humanos, si trabajaban duro junto a otras personas creativas, inteligentes, podían resolver la mayoría de los problemas de la humanidad. Estoy muy de acuerdo con eso
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
El bien consiste en vivir conforme a la propia ley. Lo único que puede producir el bien es el conocimiento y la aplicación de la ley de la humanidad.
Si me preguntas porqué he preferido la Orden de Predicadores, responderé que es la más conforme a mi naturaleza, a mi inteligencia y a mi fin; a mi naturaleza, por su gobierno; a mi inteligencia, por sus doctrinas; a mi fin, por sus medios de acción que son principalmente la predicación y la ciencia sagrada.
Nadie está exento de estar más o menos afortunado en una declaración; todos podemos estar afortunados o no afortunados Todos menos los señores del PP; es lo que parece a tenor de los comentarios que oigo.
La literatura se anticipa siempre a la vida. No la copia, sino que la modela con arreglo a sus fines.
Toda autoridad no constituida con arreglo a la ley es ilegítima, y por tanto, no tiene derecho alguno a gobernar ni se está en la obligación de obedecerla.
La libertad individual es poder individual, y como el poder de una comunidad es una masa compuesta de los poderes individuales, la nación que goza de una libertad más amplia necesariamente ha de ser en proporción a su número la nación más poderosa.
El hombre se hace civilizado no en proporción a su disposición para creer, sino en proporción a su facilidad para dudar
Aquí está mi principio: Los impuestos se percibirán de acuerdo a la capacidad de pago. Esa es el único principio americano.
Cuando yo era chico, y vivía en un barrio, la gran novedad o logro era tener un auto, y cuanto más lujoso era el auto más reconocimiento para la familia que lo había obtenido. Pero había una distinción para nosotros, el reconocimiento a la familia era en función de qué había hecho para conseguir ese auto. Había familias que trabajan padres e hijos y se compraban un Seat. Y había familias que se ganaban la lotería y se compraban un Mercedes Benz. Y nosotros valorábamos al que trabajaba mucho y se había comprado el Seat. Le doy ese ejemplo porque a partir de ahí aprendí que no se evalúa lo conseguido sino lo merecido. Primero hay que ver si el medio está de acuerdo con que se evalúe lo merecido y no lo conseguido, la respuesta es no.