El hombre ha de acertar siempre. La vida no es muy larga y raras veces da dos oportunidades parecidas a la misma persona. Todo lo que hacemos desde la mañana a la noche ha de ser acertado
Escribir te convierte en alguien que siempre se equivoca. La ilusión de que algún día puedes acertar es la perversidad que te hace seguir adelante.