Tu corazón es una bocina prohibida por las ordenanzas de tráfico.
Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
Sofía.- Los pontífices además, siempre han usado la mitra terminada en dos cuerno; el dogo de Venecia comparece siempre con un cuerno en mitad de la cabeza; el Gran Turco lo hace salir por fuera del turbante alto y enhiesto, en forma de redonda pirámide.
Eso de andar a vueltas un hombre con un animalito de colmillo en ristre o de cuerno en astillero no es del género humano: es del género animalesco.
Se prohíbe recompensar al delator y al traidor, por más que agrade la traición y aún cuando haya justos motivos para agradecer la delación.
Estos imbéciles...Y yo se lo digo porque tengo experiencia...Bien engañados..., lo suficiente recalentados, son capaces de ejecutar actos que le pondrían a usted la piel de gallina. Literatos de mostrador. Inventores de barrio, profetas de parroquia, políticos de café y filósofos de centros recreativos serán la carne de cañón de nuestra sociedad.
¿Cómo puede ser cobarde el hombre que saltó sobre un cañón en Gettysburg para animar a sus soldados? (...) Eso no es valentía dijo él con fatiga. El combate es algo como el champaña. Se sube a la cabeza de los cobardes tan rápidamente como a la de los héroes. Cualquier imbécil puede ser valiente en el campo de batalla, cuando ha de serlo o morir.
Es fácil pedir más éxitos, una mejor posición profesionalmente, pero para mí, eso no se puede pedir. No soplas una vela y llegan los campeonatos. Hay que trabajar y volver a la senda de las victorias. Ganar o no es difícil, pero tarde o temprano voy a volver a ganar
Suene ya la trompeta guerrera, y responda tronando el cañón; de la Patria seguid la divisa, que os señala el camino de honor
La Revolución francesa, obra de la filosofía. Pero qué salto desde el cogito ergo sum hasta el primer grito de ¡A la Bastille! resonando en el Palais Royal. Para la Bastilla fue la trompeta del Juicio Final.