Señor primer ministro gracias por su presentación. Gracias por ser un anfitrión tan excelente de la cumbre de la OPEP. Aprecio... Quiero decir la cumbre de APEC. Me ha invitado a la cumbre de la OPEP el año que viene. La cumbre de APEC.
Y así fue el resto de su vida. Se sentía como si lo hubieran invitado a una fiesta cuya dirección no lograba encontrar. Seguro que alguien se estaba divirtiendo con todo aquello, con la existencia que llevaba, pero de momento ese alguien no era él.
La vida es una visita muy corta a una tienda de juguetes entre el nacimiento y la muerte
Aquello fue tan triste y tan negro como una visita de pésame en el Níger, y sólo bajo juramento podía creerse que se trataba de la primera audición de una comedia cómica que justamente un año más tarde, había ya recorrido triunfalmente todos los escenarios de España