Hay que suponer que Gil Robles no estará en el Ministerio de la Guerra precisamente para democratizar el ejército sino para preparar el golpe militar que entronice la dictadura terrorista y sangrienta del fascismo.
Ese golpe de caja al principio de la canción sonaba como si alguien abriera de una patada la puerta de tu mente.
¿Qué podría ser aquello? ¿Alguna manifestación venérea? ¿Algún resabio atávico? ¿La incubación de algún parásito maligno?... Zimens voló a preguntas, sufrió todos sus exámenes, todas sus prescripciones, para saber, al fin, que las garras implacables de un cáncer le habían cogido por lo más noble del cuerpo y que su mal era irremediable.