Amo la vida, pese a que no es más que un cúmulo de angustias, y la defenderé.
La información en sí misma no vale nada, hay que descifrarla. Hay que transformar las señales y los mensajes auditivos, visuales o como fueren, en ideas y procesos cerebrales, lo que supone entenderlos y evaluarlos. No basta poseer un cúmulo de información.
El hombre desdichado busca un consuelo en la amalgama de su pena con la pena de otro.
El amor es un caos de luz y de tinieblas; la mujer, una amalgama de perjurios y ternura; el hombre, un abismo de grandeza y pequeñez; la vida, en fin, puede compararse a una larga cadena con eslabones de hierro y de oro
Así como la entropía es una medida de desorganización, la información, que suministra un conjunto de mensajes, es una medida de organización.
La naturaleza, como se ha dicho, es el conjunto de todos los seres y de todos los movimientos de los que tenemos conocimiento, así como de otros muchos de los que nada podemos saber, puesto que son inaccesibles a nuestros sentidos.