Desde esa cárcel torturante que es la vida, pido la autonomía total del hombre y el derecho a no justificar para nada su existencia.
Sabían que la culpa era del colegio por tratar de hacer que memorizara datos estúpidos en lugar de estimularme... De no haber sido por aquella profesora, probablemente habría acabado en la carcel
El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe...