A partir de mi revisión de los artículos y mi experiencia personal en la mayoría de los así llamados Centros de SIDA en África, no encuentro en absoluto ninguna prueba convincente de que África esté en medio de una nueva epidemia de Inmunodeficiencia infecciosa.
El sistema de revisión por pares es satisfactorio durante los periodos tranquilos, pero no durante una revolución en una disciplina como la astrofísica, cuando el establishment tiene por misión preservar el status quo
Lo más notable de esto es que todos los afectados, el conjunto de la sociedad, consideran y tratan a la crisis como algo fuera de la esfera de la voluntad y el control humanos, un golpe fuerte propinado por un poder invisible y mayor, una prueba enviada desde el cielo, parecida a una gran tormenta eléctrica, un terremoto, una inundación.
Tener el control en la vida nunca es fácil, y a veces puede ser hasta doloroso. Pero a largo plazo las experiencias óptimas añaden un sentimiento de maestría (o tal vez mejor sea decir, un sentimiento de participación al determinar el contenido de la vida) que está tan cerca de lo que queremos decir normalmente como felicidad como cualquier otra cosa que podamos imaginarnos.
Al sistema le conviene tener alumnos memorísticos que aprendan la historia sólo para rendir un examen y pasen toda su vida sin memoria de la historia...
Haremos brotar la vida, desde esta muerte que nos sirven en la mesa, en sus hospitales, escuelas, universidades; nuestro cielo está estrellado y todas están de pie listos para rendir el examen de la historia.
Una pequeña nave espacial del tipo Mérida, indemne al parecer, parecía bailar una extraña jiga en el vacío. Una breve inspección realizada por ordenador reveló que la nave se encontraba en buenas condiciones; su ordenador funcionaba, pero el piloto estaba loco.
...no sólo tenemos que vigilar a los poetas y obligarles o a representar en sus obras modelos de buen carácter o a no divulgarlas entre nosotros, sino que también hay que ejercer inspección sobre los demás artistas...
La burla de uno mismo, el reconocimiento abierto de los propios defectos como ideales masoquistas.
No hay humillación ni deshonra en el reconocimiento de la superioridad de un adversario