Esclavizarse por razón de política vale tanto como someterse por causa de religión: esclavos de una casaca o de una levita da lo mismo que siervo de una sotana o de un hábito.
La vida en este mundo es corta como el tiempo pasado al abrigo de las lluvias de invierno.
Van juntos platicando un paraguas y un viejo abrigo en la lluvia de primavera.