Solo hay tres medios para salir de la prisión económica de los países civilizados, dos de ellos ilusorios y el tercero real: el burdel y la iglesia, el libertinaje del cuerpo y el libertinaje del alma; el tercero es la revolución social.
La necesidad más profunda del hombre es, entonces, la necesidad de superar su separatidad, de abandonar la prisión de su soledad.
Lo que se siente cuando crees que vives en un mundo que no es el tuyo. Cuando te sientes...Encerrado en una cárcel de la que nunca vas a poder escapar. Y desearías volar, volar muy alto, o muy lejos, pero no sabes qué te espera al otro lado.
La imaginación nunca se sacia; tiene por cárcel todo el universo.
El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe...