La acumulación de todos los poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, en las mismas manos, sean de una persona, de una pocas o de muchas, y sea de modo hereditario, autoproclamado o electivo, puede presentarse con toda justicia como la propia definición de la tiranía.
Hay que presentarse ante los enemigos y ponerles buena cara; si no, creen que se les teme y eso les hace intrépidos.