Dejando la verja montañosa, encontré ha Japón. Canciones en los recogedores de hoja de té.
Esto es lo que yo puedo llegar a hacer en la arquitectura de paisajes, si así quieres llamarla arquitectura hecha con muros, con juegos espaciales de dónde vas de una reja a otra reja, o de una fuente a otra.
Bajo la madreselva que en la reja filtró su encaje de verdor maduro, me perturbaba en el claroscuro de la ilusión, en la glorieta añeja...Cristalizaba un pájaro su queja...
Siempre hay un momento en la infancia, cuando la puerta se abre y deja al futuro salir.
[El LSD] Fue como abrir una puerta, realmente, y antes, uno ni siquiera sabía que esa puerta existía. Me abrió una conciencia nueva, distinta, incluso aunque estuviera, como dijo Aldous Huxley, en los maravillosos pliegues de los pantalones de gamuza gris. Desde ese mínimo concepto, hasta el hecho de que cada brizna de pasto y cada grano de arena son algo vibrante y latente.