La serenidad es el gran y verdadero antídoto contra la angustia y el temor, y hoy, la habitación del hombre debe propiciarla. En mis proyectos y en mis obras no ha sido otro mi constante afán, pero hay que cuidar que no la ahuyente una indiscriminada paleta de colores. Al arquitecto le toca anunciar en su obra el evangelio de la serenidad.
Hacer el álbum sin la experiencia de mi vida sería imposible. Es sólo porque me he sido tan profundo dentro de mí y ante tantas cosas que por naturaleza debería estar asustado. Usted sabe, estoy en una habitación sentado con un fantasma, al oír su voz en mi cabeza y verlo tan claramente como estoy viendo ahora mismo.
Te me escapabas, de cristal y aroma, por el aire, que entraba y que salía, dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera, en el dintel de siempre, prisionero de la celda exterior
Es la soledad de estar encerrado en la habitación que se llama uno mismo, ahora por fin lo entiendo. Que uno mismo es una celda dentro de la cárcel, y que esta celda siempre será distinta de las demás celda, y por eso siempre estará sola, y siempre estará dentro del edificio de la cárcel, pues forma parte de él.
Mi química con la banda nos ayudó a ponerla de nuevo en la parte alta y me dio una credibilidad musical que nunca había tenido antes, pero no pude conseguir el reconocimiento que necesitaba. Me sentía como si estuviera encerrado en un cubículo pequeño, como si estuviese en una casa ajena
El método seduce especialmente a gentes sometidas a una ética laboral implacable: alemanes, japoneses y norteamericanos. La utilización de una cámara aplaca la ansiedad que sufren los obsesionados por el trabajo por no trabajar cuando están en vacaciones y presuntamente divirtiéndose. Cuentan con una tarea que parece amigable imitación del trabajo: tomar fotografías.
La cámara en movimiento combina y mezcla las aprehensiones fragmentarias y plurifocales. Indaga, revolotea por todas partes, y el ojo del espectador reconstruye y condensa.