Los dichos injuriosos parece que nacen de sobrado rencor y sobrada malicia.
La felicidad es ciega, sobrado arrogante para ver precipicios bajo las flores que cubren su camino
Prefiero ser un hombre pobre en un desván con un montón de libros que un rey que no ama la lectura.
La escalera que sube a un desván siempre sube y nunca baja, igual que siempre baja y nunca sube la de un sótano.
...y en medio de violonchelos y pianos Carlos Gardel cantando, en la buhardilla de Benfica, Lejana Tierra Mía, con una voz que hería como un cuchillo cavando un surco entre tendones y músculos, entre huesos pulidos y cartilagos que chascaban.