Tiro todas tus cosas lejos, luego te borro de mi cabeza, te saco de mi corazón e ignoro toodos tus mensajes
¡Gozosa, gozosa tierra!, digna morada de los dioses y que aún ayer aparecía insana, húmeda y desolada. Este resurgimiento de la naturaleza me elevó el espíritu; el pasado se me borró de la memoria, el presente era tranquilo y el futuro me daba esperanza y promesas de alegría.
Sigo creyendo que una día la humanidad se inclinará delante de los altares de Dios y será coronada triunfante sobre la guerra y el derramamiento de sangre, y que el buen redentor no-violento proclamará el gobierno de la tierra. Y el león y el cordero se yacerán juntos, y cada uno se sentará debajo de su vid y de su higuera, y no habrá quien tenga miedo. Sigo creyendo que vamos a superarlo!
No me mataréis como un cordero sólo moriré donde yo quiero.
...el desprecio nace cuando al príncipe se le considera inestable, superficial, afeminado, pusilánime e indeciso...
Para el tímido y el pusilánime todo es imposible, porque así les parece.
...el desprecio nace cuando al príncipe se le considera inestable, superficial, afeminado, pusilánime e indeciso...
Para el tímido y el pusilánime todo es imposible, porque así les parece.
¡Gozosa, gozosa tierra!, digna morada de los dioses y que aún ayer aparecía insana, húmeda y desolada. Este resurgimiento de la naturaleza me elevó el espíritu; el pasado se me borró de la memoria, el presente era tranquilo y el futuro me daba esperanza y promesas de alegría.
La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso.