No está lejos el día en que el problema económico estará en el asiento de atrás donde debe ir, y el corazón y la cabeza serán ocupados o re ocupados por nuestros problemas verdaderos, los problemas de la vida y de las relaciones humanas, de la creación, el comportamiento y la religión.
Se sentó al lado en el asiento que había dejado y observó a los suburbios de Filadelfia, en sus somrbías llagas y extraños rincones.