La belleza es un hiriente estremecimiento del corazón, una vida plena en el alma, y una locura de amor que hace flotar al espíritu en su éter hasta hacerlo abrazar los cielos.
El tiempo disipa en el éter las sólidas aristas de los hechos.
Desde el lugar más reducido del mundo, cualquier hombre puede contemplar la inmensa grandeza del firmamento
El invierno ha cesado: la luz es tibia y danza, del sol al firmamento claro. Es menester que el corazón más triste ceda a la inmensa alegría dispersa en el aire.