¡Oh hijo del Espíritu! Mi primer consejo es éste: posee un corazón puro, bondadoso y radiante, para que sea tuya la soberanía antigua, imperecedera y sempiterna.
El deseo de una posición autoritaria conduce al crítico a hablar como si fuera el abogado de principios establecidos que tienen una soberanía incuestionable.
La restauración de los derechos de la memoria es un vehículo de liberación (...) Sin la liberación del contenido reprimido de la memoria, sin la liberación de su poder liberador; la sublimación no represiva es inimaginable (...) El tiempo pierde su poder cuando el recuerdo redime al pasado.
La liberación de La Fragata dista de ser un logro para enorgullecerse. Nunca debió someterse a la humillación del embargo.