Este deseo sin límites me impulsa, como a un toro con anillo en la nariz y cadena en el anillo...
Personalmente, cuando hablo solo con Dios y la Virgen, más que adulto prefiero sentirme niño. La mitra, el solideo, el anillo desaparecen; mando de vacaciones al adulto y también al obispo, para abandonarme a la ternura espontánea que tiene un niño delante de papá y mamá. El rosario, oración simple y fácil, a su vez, me ayuda a ser niño y no me avergüenzo de ello en absoluto
Porque en general, cuando sos una porquería de persona te rodeás de personas de porquería. Entonces el círculo se cumple majestuosamente. Y cada uno tiene lo que merece.
La nave Argo, donde están clavadas cuarenta y cinco resplandecientes estrellas en el vasto espacio cercano al círculo Antártico, ¿está allí con otro fin que el de eternizar la memoria del gran error cometido por la sabia Minerva cuando con ella creó a los primeros piratas a fin de que el mar tuviera, no menos que la tierra, sus solícitos depredadores?