La mujer no debe depender de la protección del hombre, sino ser enseñada para protegerse a sí misma.
La desgracia, al ligarse a mí, me enseñó poco a poco otra religión, distinta a la religión enseñada por los hombres.
Yo soy el hechicero, y cuando abra los ojos veré un mundo que he creado yo, y por el cual yo soy completamente responsable
Lopez, donde abra la lonchera en la ruta lo cascamos.