La fuerza de mis brazos que te agobian tan dulcemente, el gran beso insaciable que se bebe a sí mismo.
La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad.
Y para acá o allá y desde aquí otra vez y vuelta a ir de vuelta y sin aliento y del principio o término del precipicio íntimo hasta el extremo o medio o resurrecto resto de éste o aquello o de lo opuesto y rueda que te roe hasta el encuentro y aquí tampoco está y desde arriba abajo y desde abajo arriba ávido asqueado por vivir entre huesos o del perpetuo estéril desencuentro a lo demás de más.
Mantente ávido por saber y tal vez llegarás a ser sabio.
El hombre avaricioso está lleno de temores, y quien vive con temor será siempre un siervo.
La cantidad de posibles disposiciones de las piezas en el tablero es ilimitada, y no hay un cerebro, ni siquiera el del matemático más grande o el de un calculador fenomenal, que pueda efectuar el recuento.
El culpable no sólo es un hombre malo, sino un mal calculador
No creo en Dios pero estoy muy interesado en él
El mecánico inteligente, comprometido con su trabajo, interesado en hacerlo bien y que encuentra satisfacción en su labor manual, tratando con afecto genuino sus materiales y herramientas, está comprometido artísticamente.
Es mejor ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho.
Soy el típico piscis triste, sensible, insatisfecho
Al decir que la patria es una sinfonía o sistema de hazañas y valores culturales queda rechazada la pretensión que desearía fundar las naciones exclusivamente en la voluntad de los habitantes de una región cualquiera, ya constituidos en Estado independiente o deseoso de hacerlo.
Nada hay que mate tanto las ambiciones de una persona como las críticas de sus superiores. Yo jamás critico a nadie. Creo que se debe dar a una persona un incentivo para que trabaje. Por eso siempre estoy deseoso de ensalzar, pero soy remiso para encontrar defectos. Si algo me gusta, soy caluroso en mi aprobación y generoso en mis elogios.