El más humilde libertino ha soñado con sultanas, y todo notario lleva en su intimidad las ruinas de un poeta
Un pájaro con cien plumas o se puede mantener, y un escribano con una mantiene casa y mujer.
Mano sobre mano, como mujer de escribano
No me interesa lo que se escriba sobre mí siempre y cuando no sea verdad.
Un príncipe que escriba contra la adulación es algo tan raro como un Papa que escriba contra la infalibilidad
El escritor quiere escribir su mentira y escribe su verdad.
El adjetivo debe ser la amante del sustantivo y no la mujer legítima. Entre palabras van bien ligámenes pasajeros y no matrimonios eternos. De esto se desprende si un escritor es original.