Acuérdate también de esto siempre; para vivir felizmente basta con muy poco
El Real Madrid es una institución que felizmente dejamos en el liderazgo del club con más ingresos del mundo
Las vacas estaban sumidas en una existencia bestial que carecía dichosamente de profundidad espiritual: arrojar chorros de leche y mascar, cagar y mear, pacer y dormir, esa era toda su razón de ser.
España es un país gozosamente inculto
Los buenos curas se ven obligados a echarse fuera de la Iglesia para encontrar un asilo entre los profanos, es decir, entre los confesores de la fe nueva, entre nosotros, anarquistas y revolucionarios, que vamos hacia un ideal y que trabajamos gozosamente en su realización.
Las mentiras más peligrosas son las verdades ligeramente desfiguradas.
La conquista de la tierra en su mayor parte no consiste más que en arrebatársela a aquellos que tienen una piel distinta o la nariz ligeramente más achatada que nosotros
Más fácil es aguantar la muerte sin pensar en ella, que el sufrimiento de morir con ella.
Es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar su pensamiento sin morir.
Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque, sino que confías exclusivamente en la fuerza de tus soldados, y tomas a la ligera a tus adversarios sin valorar su condición, con toda seguridad caerás prisionero.
Las personas tienen que ser disuadidas de golpear hacia fuera sin reflexionar sobre sí mismas.*
Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil.
Las amistades duran poco cuando uno de los amigos se siente ligeramente superior al otro
Las mentiras más peligrosas son las verdades ligeramente desfiguradas.
Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender es peligroso.
Actuar sin pensar es como disparar sin apuntar.
Las vacas estaban sumidas en una existencia bestial que carecía dichosamente de profundidad espiritual: arrojar chorros de leche y mascar, cagar y mear, pacer y dormir, esa era toda su razón de ser.
España es un país gozosamente inculto
Los buenos curas se ven obligados a echarse fuera de la Iglesia para encontrar un asilo entre los profanos, es decir, entre los confesores de la fe nueva, entre nosotros, anarquistas y revolucionarios, que vamos hacia un ideal y que trabajamos gozosamente en su realización.
Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque, sino que confías exclusivamente en la fuerza de tus soldados, y tomas a la ligera a tus adversarios sin valorar su condición, con toda seguridad caerás prisionero.
Las personas tienen que ser disuadidas de golpear hacia fuera sin reflexionar sobre sí mismas.*
Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil.