¡Qué pretensión tan vanidosa la tuya de querer evitar que mis manos sobre tu piel se hicieran lluvia!
Los científicos ortodoxos se muestran más preocupados por evitar un retorno a los excesos religiosos del pasado que por mirar cara a cara la verdad, y esta preocupación ha dominado el pensamiento científico a lo largo del siglo pasado