Para obtener y conservar la salud en buen estado, para mantener la felicidad, es necesario aire puro. (..) Las ciudades y fábricas no tienen aire puro, es necesario adoptar medidas para garantizar el aire puro.
Tener derecho, pues, es tener algo cuya posesión debe garantizar la sociedad.
Una verdad a la que no se da crédito nos hiere mucho más que una mentira. Requiere un gran valor respaldar una verdad inaceptable para nuestra época; conlleva siempre un castigo, que suele ser la crucifixión.
Con Biblia, Talmud, Corán y Tora siempre habrá un Dios para apoyar la guerra
Harto de ricos por la tele ostentando, como si se nos tuviera que caer la baba... ¡faltan más comandos! Me dan asco teniendo miedo a los rojos, les comieron el coco, yo antisistema y orgulloso, aberrante debería ser no serlo, el delito: apoyar esto que destruye el planeta entero
Obligar a los ricos a pagar impuestos es una necesidad de guerra, pero obligar también a los pobres es una infamia.
En occidente tendemos a considerar que nuestra solución es superior a la de los samoanos, acostumbrados como estamos a encauzar los impulsos sexuales por sendas muy estrechas y aprobadas socialmente (...) pero con la luz que nos da contemplar las soluciones de la sociedad samoana, podemos considerar que el precio que tenemos que pagar por ello es demasiado caro.
El hombre espiritual no debe inscribirse en ningún partido; su reino es el de la justicia, que en todas partes está sobre toda discusión
Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.
Uno puede apuntarse a eso, el proceso de paz. Pero creo que es una enorme irresponsabilidad apuntarse a eso. Ya no se trata sólo de la irresponsabilidad o de la ilegalidad, que a algunos no parece preocuparlos. Estamos ante un problema de eficacia. Quien negocia, pretende ceder. En estas circunstancias, pierde siempre.
Le dijimos que trataríamos de retener sus palabras. Nos dijo: Quiero que todos me miréis al tiempo que se erguía ante nosotros. Añadió que si no teníamos de qué avergonzarnos, podríamos mirar a la gente a la cara. Por último, exclamó: Hijos míos, os devolveré a vuestros hogares
Muy poco segura es la posesión de un corazón al que se quiere retener a la fuerza
Es necesario crear una economía más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos.
Aunque la conmiseración no puede alterar los hechos, sí puede contribuir a hacerlos más soportables.
Me gustaría que me llamarán la Gran Bolsa. Tengo un precio de salida y de vez en cuando perderé valor, pero al final volver a cotizar al alza y valdré más.