Estoy muy berraco con usted y ojalá me graben esta llamada. Si lo veo, le voy a dar en la cara, marica
Puede usted decir si llegasen a matarme que perdono y bendigo a quienes lo hagan. Ojalá si, se convencieran que perderán su tiempo. Un Obispo morirá pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás.